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Prefectura del guayas

Negocios y Emprendimiento

Emprender con convicción‏

Posted: 31 octubre, 2015 a las 12:37 pm   /   by   /   comments (0)

En la actualidad, emprender en un negocio propio es un desafío que va más allá de la simple voluntad de tener que trabajar en algo, especialmente si se ha decidido dejar de depender de algún otro empleo. Esta nueva etapa de vida es  toda una serie de emprendimientos que no sólo implica desarrollar una lista de servicios o productos y exponerlos al público, significa además de todo el proceso de creación y puesta a punto de una idea, involucrarse de manera personal, dedicar mucho más tiempo por día que los horarios de trabajo socialmente aceptados imponen, adquirir nuevas habilidades y conocimientos, cultivar nuevas aptitudes y lo más difícil pero a la vez provechoso: Vencer los miedos y ataduras. 

Entre aquellos miedos está la falsa creencia de que no se puede emprender, que está reservado para quienes tienen mucho capital y todo un aparataje detrás -en cierto modo es verdad- hay que tener suficiente capital para comenzar, avanzar, corregir en caso necesario y sobre todo seguir con la manutención familiar y subsistencia, no sólo hasta que los primeros clientes paguen sino hasta llegar al punto de equilibrio de la nueva empresa. 

Sin embargo, si una persona está dispuesta a salir adelante con su propia idea, al vencer este miedo, entiende que llevar a cabo una planificación de actividades a todo nivel, desde la más elemental fase y sobre todo, cambiar el paradigma establecido del ego para dedicar su nueva vida a satisfacer las necesidades y carencias de la gente (lo llaman nicho o segmento de un mercado enorme).

Muchos emprendedores creen que el mercado está en obligación de comprar lo ellos quieren comercializar, otros creen que tienen la avidez de forzar al mercado a comprar lo que ellos quieren producir, que los estudios de mercado son innecesarios – en Ecuador, es casi inaccesible realizar un estudio de mercado debido a los altos costos que estos demandan.

Otro cambio drástico pero muy importante, dejar de pensar en mí mismo como centro del negocio y abrir los ojos a la nueva situación; los emprendedores tienen que sacrificar su comodidad, tienen que enfocar todas las actividades que realice hacia la consecución y satisfacción de clientes y para ello debe emprender una exhaustiva y prolija búsqueda proveedores de alta calidad y bajos costos hasta en el último rincón del planeta, debe aprender técnicas de manejo del talento humano, habilidades de manejo financiero y una gama infinita de nuevos conocimientos. 

Convencerse que al principio los ingresos personales no serán ni siquiera interesantes, puesto que todo va enfocado hacia el nuevo emprendimiento. Que el tiempo en familia será muy corto y que la premisa será calidad y no cantidad en cada uno de sus actos. 

Las horas serán más cortas debido a tener que desarrollar un sinnúmero de acciones con el fin de captar clientes, estabilizar las diferentes situaciones internas y externas de su negocio. Por otro lado y al mismo tiempo, el emprendedor tiene que ir conociendo  nuevas herramientas de carácter fiscal, legal, financiero, técnicas de ventas, mercadeo, publicidad, servicio al cliente, entre otras.  

Adicionalmente, debe adquirir una nueva visión de todo lo referente al mundo de su negocio. Al inicio de cualquier proceso, el optimismo es excesivo, las emociones se confunden con la realidad, muchas veces no permite tomar medidas correctivas en el momento indicado, se llega a creer que el éxito está asegurado por el mero hecho de haber dado los primeros pasos. Es penoso despertar cuando el sueño recién empieza y mirar que se pudo romper la inercia, eso ya es un éxito pero que hay que corregir la dirección antes de tener que cerrar en los primeros meses, la reestructuración, la reubicación física y de metas, una reinyeccción de capital pueden ser necesarias en etapas tempranas o quizá cuando la empresa esté en alguna de las otras fases de su vida productiva.  

La curiosidad es un talento que ayuda mucho a crecer como emprendedor, se dice que hay emprendedores desde la cuna, son gente que siempre ha sido curiosa, en ese afán, ha desarrollado maneras de comunicarse con fluidez para encontrar nueva información de manera permanente y ese simple contacto con otras personas desde muy temprana edad, ha motivado que su relacionamiento crezca en cantidad y calidad; es decir el emprendedor si no es comunicativo no es investigador, pierde mucho terreno y en lugar de ser productivo se desorganiza, se frustra, se paraliza.

En este estado negativo se vuelve casi imposible evaluar con claridad las nuevas oportunidades de su negocio o detectar oportunamente las dificultades, es decir se crea un círculo vicioso de malos consejeros como la envidia, la tristeza, la impotencia que solo llevan al cierre y al sufrimiento que conlleva tal momento. 

Ser emprendedor es poder estar auto motivado aunque las circunstancias sean adversas, ese carácter sólido de tener la certeza de que hay que seguir adelante, la confianza en que la tarea por más simple o compleja que sea, debe ser realizada con todo el empeño, con todo el compromiso. 

Ese compromiso es el que hace que a través del ejemplo, las personas que nos acompañan se sientan identificadas y posicionen al emprendedor como un líder, como guía, como el responsable de sus acciones y también de sus vidas. Que reconozcan valores como la perseverancia y sepan que cuentan con alguien que les brinda seguridad con sus actitudes y conocimientos, su iniciativa, es decir sus capacidades. 

Cuando se ha podido sobrevivir en un mercado cambiante, florecen nuevas necesidades de emprender, el primer esfuerzo de crear algo nuevo y que se obtenga la aceptación de un grupo de clientes o target, ha sido el paso que nos permitió existir en el tiempo. La segunda fase para no desaparecer es es perfeccionar, innovar el servicio o producto que ofrecemos a nuestra clientela para seguir gozando de su aceptación y conservar los imprescindibles ingresos. 

En esta fase, de crecimiento y estabilidad, lnos encontramos comprometidos con el mejoramiento continuo de nuestros productos y servicios. Nos dedicamos a perfeccionar nuestros canales de distribución directa e indirecta, pero sobre todo, nos encargamos de optimizar el servicio al cliente, nuestra atención en ventas, los servicios de garantías y mantenimiento, son la visión que nos permitirá proyectarnos hacia el futuro.

En el corto plazo, con metas alcanzables de ventas provocados por la efectividad de planes de marketing y promoción, con las negociaciones eficientes con proveedores de publicidad de nuestro departamento encargado a profesionales solventes en sus áreas. 

A mediano plazo, nuestras autoridades se encargan de hacer un seguimiento de la planificación, sus resultados y la correspondiente evaluación oportuna de requerimientos a ser cubiertos, tales como apertura de nuevos locales o agencias, contratar nuevo personal o  proceder a la reducción, nuevas capacitaciones en administración de recursos tanto para el personal como para los responsables de la empresa. 

Estas medidas aseguran que la empresa  se mantenga en constante investigación de nuevas alternativas, de analizar los diferentes escenarios internos y del país, de calcular el esfuerzo necesario para mantenernos en el mercado y no correr el riesgo de perder oportunidades, así como de crear planes de desarrollo y de contingencias. 

Entre los más terribles factores que impiden el desarrollo de nuevos emprendimientos está la resistencia al cambio, se debe reconocer que  no todo cambio es positivo, hay que calcular y tener en mente todos los componentes que pueden determinar el éxito o el fracaso.

La vertiginosidad de la tecnología, los procesos y la ciencia en nuestros días, exige que estemos abiertos a nuevas posibilidades, que seamos flexibles, que nos podamos adaptar fácilmente a las nuevas perspectivas y de conservar la calma ante la confusión que pueda presentarse para poder identificar las oportunidades que puedan surgir. 

El miedo a perder dinero siempre está presente en la mente de los emprendedores, para contrarrestar cualquier probabilidad de este suceso hay que emprender acciones oportunas, acciones tan bien planificadas que a pesar de los retrasos, los imprevistos, las dificultades internas y externas, puedan ser aplicadas y con perseverancia volver a enrumbar la empresa. 

Los valores y principios de las personas  deben ser compartidos ya que son fundamentales para el buen suceso de cualquier emprendimiento y para permitir a las ya existentes permanecer y crecer en este mundo cambiante. El respeto hacia ideas y personas, la tolerancia, la honestidad y sobre todo la ética en cada asunto pueden garantizar la supervivencia de las empresas. El enemigo común en estos días para cualquier emprendedor es la ignorancia, la corrupción es parte de ella. 

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