Newsletter subscribe
Prefectura del guayas

Destacados, Ecuador

AVANZA avanza a paso seguro a la Asamblea Nacional 2017

Posted: 19 octubre, 2016 a las 10:53 am   /   by   /   comments (0)

La diferencia entre las candidaturas a la presidencia de la República del Ecuador es mínima. Conforme pasan los días, ninguna consigue mejorar sus cifras de manera ostensible. Aunque hay, aún, largo camino por recorrer.

Mientras ciertas tentativas de encuestas plantean que ninguna sobrepasa el 30% del global, la encuestadora ‘Perfiles de Opinion’ ha sido la única que ha hecho públicos sus números sobre la candidatura oficialista de Lenin Moreno, otorgándole un porcentaje de intención de voto del 48%, cifra que lo convertiría en ganador en primera vuelta, ya que en el país, conforme las regulaciones impuestas durante el gobierno de Alianza País, grupo del poder actual, es necesario un 40% de la votación del universo de votantes para acceder a la magistratura sin necesidad de segunda vuelta.

La aparición de Paco Moncayo de Izquierda Democrática y la Coordinadora de Izquierdas, ha aglomerado un 8%, Cynthia del Partido Social Cristiano y la ‘Unidad’ llega a un 14% y Guillermo Lasso, después de una pre campaña bastante larga, por Compromiso Ecuador y el movimiento Creo alcanza el 18% de la intención de voto. Candidatos como Dalo (Abdalá) Bucaram Pulley de Fuerza Ecuador que conglomera al extinto Partido Roldosista PRE, el Centro Democrático con Paúl Olsen, el ex Fiscal General Pesantes, abarcarían no más allá del 5% entre todos ellos, según Perfiles de Opinión.

El ciudadano, en la calle, tiene una percepción de las preferencias electorales, algo diferente, que no marca una gran diferencia con estos sondeos, en los resultados de todos excepto el de Moreno, este porcentaje causa malestar por refrescar la memoria sobre una estrategia bastante similar a la actual, fue utilizada en elecciones anteriores en los que otra encuestadora, con supuestos contratos con el gobierno de Alianza País, difundió supuestos resultados que marcaban una aplastante victoria de sus supuestos contratantes, (valga la redundancia por temas legales), lo cual, hasta la actualidad, sigue siendo motivo de total desagrado por parte de quienes consumen  estadística política y se encuentran inmersos en análisis de procesos electorales, así como de sectores de académicos, intelectuales, industriales, comerciantes y financieros.

Por otro lado, como parte de este análisis es necesario echar na mirada al hecho de que el grupo de poder que se encuentra gobernando, mantiene un supuesto control directo e indirecto sobre todas las funciones del Estado, entre ellas se encuentra el Consejo Nacional Electoral, dirigido por Juan Pablo Posso, completamente identificado con el ‘proyecto’ de A.P.

Con todas estas perspectivas y de cualquier manera, el resultado final pondrá un binomio en el poder en una primera vuelta o pondrá en competencia a dos parejas para una posible segunda vuelta o como la nueva tendencia ha impuesto ‘balotaje’. Todos los demás participantes serán ‘quemados’ y con ello, desaparecerá la injerencia activa y la posibilidad de ostentar algún puesto de poder y autoridad por parte de los líderes, figuras y caudillos de las agrupaciones políticas que ambicionan la presidencia de Ecuador de 2017 a 2021.

Bajo este elemental análisis, Ramiro González y la segunda fuerza política del país, el partido Avanza (35 alcaldías, una prefectura solos y una prefectura en alianza, 868 autoridades electas por votación popular entre concejales y juntas parroquiales), han elaborado, quizá, la única estrategia política con profunda reflexión académica y profesional, así como con su  vasta experiencia, propias del candidato y el cuerpo de asesores políticos (nacionales y se dice que internacionales) que los circunda. Es decir, sin dar paso a la improvisación en cada uno de sus pasos hacia las elecciones 2017.

Con largos y  más de treinta años de trayectoria política, desde aquellos capítulos como miembro de la Izquierda Democrática en el gobierno de Rodrigo Borja, su paso -hasta la fecha recordado- por la Prefectura de Pichincha y su propia gestión política (que incluso llegó a tener un rotundo éxito, puesto que de ella surgió la creación de la provincia de Sucumbíos), el manejo del monumental aparataje del Instituto de Seguridad Social – IESS, el ministerio de la Producción; todo esto sumado a ser uno de los pocos políticos activos con verdaderos estudios universitarios especializados a nivel de diplomado de una universidad de alto nivel, hacen de González un líder preparado y forjado en el campo, a cargo de un partido con muy fuerte votación y la cabeza de un conglomerado que no actúa a ciegas, sino al contrario: con la suficiente ciencia y experiencia para afrontar procesos de elección popular.

Con estos antecedentes y con los resultados obtenidos en los comicios anteriores (Alcaldías y Prefecturas a nivel nacional) Avanza ya no solo se erige como buen candidato sino como nombramiento fijo para ocupar curules en la Asamblea Nacional y más aún, aunado al poder de convocatoria de votación de cada uno de los miembros integrantes de la ‘Unidad’, uno de grupos de oposición que compartecon elpartido Social Cristiano;su posición es firme, estable y segura.

Difícilmente existiría alguna posibilidad de un revés político, puesto que las presidenciales no les afecta directa o indirectamente ni al candidato González ni a su partido ‘Avanza’. En pocas palabras, supervivir nunca ha sido una opción.

Diálogo, concertación y una fiscalización sin persecución es su oferta.

La votación se muestra sin mayor variación muy a pesar de la circunstancia que significaría haber participado de más de 8 años dentro del gobierno actual y la siniestra y supuesta, pero nunca comprobada percepción de ser infiltrados y haber sido creados, como movimiento, por el poder de turno en funciones, para no dar paso a la fiscalización de la llamada ‘década ganada’ así como de dividir a la oposición.

Por otra parte y hasta la fecha, ningún grupo ha hecho público el interés de captar la Asamblea, a pesar de ser el bastión del grupo en el gobierno y necesitar mayoría con el fin ‘últime’ que el ‘proyecto’ del socialismo del siglo XXI, siga siendo un solo cuerpo, con acciones dirigidas y comandadas desde el Ejecutivo. Nombres como el del actual Ministro del Interior, José Serrano comienzan a aparecer.

Hasta la presente, no existen postulantes conocidos con el peso político de González; se debe recordar que los actuales asambleístas del movimiento de oficialistas ganaron sus curules fundamentados y apalancados en la imagen y fuerza del actual presidente y no exactamente debido a su propio peso específico.

Si de cálculo político se trata, Avanza y su líder, van demostrando que se encuentran en un proceso acertado que va mucho más allá de las simples candidaturas por moda o voluntad de cúpulas, ellos han trascendido las fronteras de la ambición de manejar el Ejecutivo y prefieren, a paso firme y seguro, generar su propio poder desde el legislativo. (O)

Prefectura del guayas